Reclamaciones por las secuelas de esguinces cervicales en accidentes de tráfico

Recuerda que más de un minuto y medio en una conversación que resulte un tanto emotiva produce en el conductor ciertos efectos negativos: por ejemplo disminuye la percepción que tenemos de las señales de tráfico, se suele reducir la velocidad del vehículo sin motivo aparente y se produce un retraso en la reacción del conductor ante situaciones inesperadas, potenciando el riesgo de accidente.

En términos jurídicos, se dice que existe una presunción “iuris tantum” y, por tanto, los que niegan la calificación son la parte encargada de acreditar que no existió tal relación de causa-efecto. En los accidentes in itinere, por el contrario, debe acreditarse que el trayecto empleado por el trabajador, en el momento del incidente, se considera “lugar” y se halla dentro del tiempo de trabajo. Es por esta frecuencia y por el deterioro en la calidad de vida que provoca que el esguince cervical se estudia tanto desde el ámbito hospitalario como del sector del automóvil, tanto por parte de fabricantes como de aseguradoras.

Secuelas de un Esguince Cervical.

En los últimos años han proliferado las demandas judiciales por esguinces cervicales como consecuencia de los accidentes de circulación. Somos ABOGADOS independientes de las aseguradoras y lucharemos por la máxima indemnización para usted. NEGLIGENCIA MEDICA.- Hospitales, clinicas, servicios sanitarios, médicos, todos tienen seguros y pagan importantes primas para cubrir los daños ocasionados a pacientes. Así se infiere del artículo 1.2 LRCSCVM , el cual define como daños y perjuicios determinantes de responsabilidad «los daños y perjuicios causados a las personas, comprensivos del valor de la pérdida sufrida y de la ganancia que hayan dejado de obtener, previstos, previsibles o que conocidamente se deriven del hecho generador, incluyendo los daños morales». Responsabilidad propietario y del conductor del vehículo El conductor de vehículos a motor es responsable, en virtud del riesgo creado por la conducción del mismo, de los daños causados a las personas o en los bienes con motivo de la circulación.

El propietario no conductor responde de los daños a las personas y en los bienes ocasionados por el conductor cuando esté vinculado con éste. Por lo tanto, como decía pactando o reclamando Cuando somos víctimas de un accidente de tráfico y hemos sufrido lesiones se nos pueden plantear muchas dudas: ¿a quién reclamo? ¿es mejor denunciar o demandar? ¿de cuánto tiempo dispongo? ¿cómo se efectúa la reclamación? ¿qué documentación necesito? ¿cuándo y cuánto cobraré?. Un abogado experto e independiente de las compañías aseguradores como nosotros te obtendrá una indemnización muy superior a la ofrecida por la compañia. El atestado es un tipo de informe que recoge amplia información, con fotografías, sobre lo sucedido en un accidente de tráfico (lugar, fecha, condiciones climáticas, actuaciones llevadas por los agentes, daños, lesiones, etc.), emitiendo, en buena parte de ellos, un juicio de valor de los propios agentes actuantes con respecto de lo ocurrido, de quién es el posible responsable, etc.

De dicha resolución judicial se desprende la necesidad de revisar los criterios jurisprudenciales aplicados hasta el momento, para adaptarlos a los usos y a la realidad social de nuestros días. La sentencia resuelve el caso de un trabajador que sufrió un accidente de circulación, un domingo por la noche, cuando se trasladaba desde la localidad en la que pasaba los fines de semana hasta una ciudad próxima a su lugar de trabajo. Es frecuente que a la hora de valorar un daño se produzcan discrepancias entre el médico de la compañía de seguros, el médico forense y el facultativo al que acude el propio lesionado. El viernes de esa semana me explica los resultados y me dice que está dentro de los parámetros normales, que no había limitaciones pero no quería decir que no hubiera dolor y que ya no me iba a dar mas consulta que pasara a buscar el informe médico para dárselo a mi aseguradora, y que lo de los dolores se me irá pasando, que siga con la medicación.

De todos modos, pueden darse algunas circunstancias muy particulares cuyas consecuencias debe conocer el trabajador: ¿Qué ocurre si el lugar de origen no es el del domicilio habitual? Por ejemplo, si se ha pasado la noche en casa de un familiar o un amigo. No se puede -o al menos no debería poderse- cerrar una reclamación por lesiones cuando aún no se está seguro de cuánto tiempo requerirá el accidentado para restablecerse o cuál será su estado final. Cosa distinta es que si el tiempo de curación se prevé prolongado su abogado de accidentes pueda solicitar un anticipo de indemnización, pero en modo alguno cerrar un trato con la aseguradora por el total de los daños, ya que una vez se cobre y renuncie luego es muy complicado reclamar una cantidad adicional si las lesiones finales resultan ser superiores a las inicialmente previstas. Vale, ese es el plazo mínimo para cobrar la indemnización en accidente, pero ¿cuál es el máximo? Aquí es cuando entran las variables, esos “depende de …” que tanto incomodan a los usuarios de la justicia.

Recuerda que puedes calcular tu indemnización por accidente de tráfico en nuestra herramienta online de indemnizaciones de tráfico. Como vemos, todos estos daños deben ser debidamente justificados y solo de la mano de un abogado especialista en este tipo de reclamaciones se podrá conseguir la indemnización conforme a los daños sufridos, porque este profesional dedicado exclusivamente a las reclamaciones de accidentes de tráfico conoce las herramientas y procedimientos para reclamar el total de los daños materiales sufridos en un accidente de tráfico. Trámites a realizar ante un accidente de tráfico con lesiones Se podrá reclamar la indemnización tanto por las lesiones corporales, como por los daños materiales sufridas utilizando dos vías diferentes: la vía penal o la vía civil. Si optamos por la vía penal, habida cuenta que los gastos de peritaciones corren a cargo del propio Juzgado a través del Medico Forense, que será quien valore como perito el daño corporal por las lesiones sufridas, al objeto de luego poder cuantificar el importe de la indemnización que le pudiera corresponder por dichas lesiones.